Renová tu cuerpo, calmá tu piel. Masajes personalizados, rituales corporales y cuidados faciales. Una invitación a sentir el descanso entre el bosque y el mar.
Técnicas manuales suaves y envolventes se combinan con aceites aromáticos para crear una experiencia sensorial. Un espacio de pausa, relajación y cuidado personal.
Un masaje relajante y armonizador, de movimientos fluidos, que invita a reconectar con el cuerpo y bajar el ritmo. El contacto continuo acompaña una experiencia de calma y bienestar.
Un masaje de presión lenta y concentrada que trabaja sobre las zonas de mayor tensión muscular. La intensidad se adapta a cada persona para ofrecer un tratamiento profundo y confortable.
Una experiencia a medida para dos personas. La presión se acuerda al comenzar la sesión, desde un masaje suave y relajante hasta un trabajo más profundo, según las preferencias de cada una.
Inspirado en técnicas japonesas, utiliza presiones manuales sobre puntos específicos del cuerpo. Una propuesta de contacto consciente que invita a la relajación y al equilibrio.
Un cuidado facial pensado para aportar hidratación y confort después de la exposición al sol. Combina productos con aloe vera y un masaje suave con gua sha para acompañar una sensación de frescura y bienestar.
Un tratamiento de cuidado facial orientado a mejorar la sensación de suavidad y la apariencia de la piel. Incluye un masaje facial vibratorio con diapasón, en una experiencia delicada y personalizada.
Para pieles que buscan hidratación y luminosidad. Combina cuidado cosmético, masaje facial estimulante y ventosas faciales, en una sesión dedicada a renovar la sensación de frescura de la piel.
Un recorrido sensorial que comienza con una delicada bruma aromática. Continúa con una exfoliación de sales naturales y un masaje corporal con aceites, y finaliza con un cuidado facial exprés para dejar la piel suave y luminosa.
Una experiencia de cuidado integral que combina exfoliación corporal, envoltura de arcilla y masaje sensitivo acompañado de cuencos tibetanos. El ritual culmina con un masaje facial personalizado.
Un ritual de cuidado para después del sol, con un refrescante masaje de pies, exfoliación suave, envoltura corporal y masaje calmante. Se completa con un cuidado facial breve.